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GEORG PHILIPP TELEMANN (1681-1767): 12 FANTASÍAS PARA FLAUTA
ANTONIO CAMPILLO (FLAUTA)



Fantasía nº. 1 en La Mayor (Vivace. Allegro). Fantasía nº. 2 en La Menor (Grave. Vivace-Adagio. Allegro). Fantasía nº. 3 en Si Menor (Largo-Vivace-Largo-Vivace. Allegro). Fantasía nº 4 en Si Bemol Mayor (Andante. Allegro. Presto). Fantasía nº 5 en Si Mayor (Presto-Largo-Presto-Dolce. Allegro. Allegro). Fantasía nº 6 en Re Menor (Dolce. Allegro. Spirituoso). Fantasía nº 7 en Re Mayor (Alla Francese. Presto). Fantasía nº 8 en Mi Menor (Largo. Spirituoso. Allegro). Fantasía nº 9 en Mi Mayor (Affetuoso. Allegro. Grave. Vivace). Fantasía nº 10 en Fa Sostenido Menor (A Tempo Giusto. Presto. Moderato). Fantasía nº 11 en Sol Mayor (Allegro. Adagio-Vivace. Allegro). Fantasía nº 12 en Sol Menor (Grave-Allegro-Grave-Allegro-Dolce-Allegro. Presto).

 

Las cuatro colecciones de fantasías de para flauta, clave, violín y viola de gamba, escritas por el compositor alemán G. Ph. Telemann (1681-1767), incluyen algunas de las piezas más originales para instrumento sin acompañamiento del siglo XVIII. Lamentablemente, las fantasías para viola de gamba no se han encontrado hasta la fecha.

Sabemos que Telemann, además de tomarse libertades a la hora de componer, estaba al tanto de las nuevas tendencias y ajustaba su estilo a éstas en busca del éxito, por lo que su música estaba dirigida a una gran variedad de público. Asimismo, la composición obras para flauta sola sin acompañamiento era algo poco común en la época, ya que la flauta travesera era un instrumento novedoso en la primera mitad del siglo XVIII. Antes de 1730, encontramos pocas obras para flauta sola, entre las que destacan las obras de Jaques-Martin Hotteterre (1674-1763), Eccos pour la flûte traveseire seule (1708) y L’art de preludier (1719) y la partita de Johann Sebastian Bach (1685-1750) Solo pour la flute traversiere, escrita en 1722-1723. Al pertenecer a su época y tocar él mismo varios de los instrumentos para los que componía, Telemann aplicaba naturalmente recursos retóricos característicos de la teoría de los afectos (Affekts), tales como la representación de sentidos contrastantes, de acuerdo con un discurso musical. Al igual que en las sonatas metódicas TWV 41 (1728-1732), Telemann utiliza doce tonalidades características, cada una a distancia de tono desde La M hasta Sol m. Este patrón se interrumpe en las Fantasías 4, 5 y 10 con el fin de evitar tonalidades que son especialmente difíciles para la flauta, quedando así: La M, la m, si m, Sib, M, Do M, re m, Re M, mi m, Mi M, fa# m, Sol M y, por último, sol m.

Las 12 fantasies à traversière sans basse (TWV 40:2-13), editadas en Hamburgo en 1727-1728, contienen las formas y estilos musicales representativos de la época. De esta forma, Telemann se inspiró en la sonata da chiesa, el estilo improvisatorio italiano, la suite al estilo francés, el estilo alemán y sonatas modernas en estilo galante. Quizá, lo más sorprendente, es la cantidad de movimientos que contienen fugas. Las 12 piezas se pueden dividir en dos bloques de seis fantasías cada uno, divididas con la obertura alla francese de la fantasía 7. Más tarde, J. S. Bach empleó una estrategia parecida cuando comienza la segunda mitad de las Variaciones Goldberg con una obertura francesa (Variación 16). La fantasía 1 encarna el estilo improvisatorio con su forma toccata e ideas contratantes. También, las fantasías 2 y 11 evocan el mismo estilo: la 2 representa a la sonata da chiesa y la 11 nos remite tanto a la figuración del preludio de la partita BWV 1006, como a las suites en Sol Mayor BWV 1007 y Do Mayor BWV 1009. El esquema de la Sonata moderna (lento-rápido-lento-rápido) está representado por las fantasías 4, 6 y 8. Asimismo, encontramos fugas en las fantasías 1 (1o movimiento), 5 (2o mov.) y 6 (2o mov.).

En la presente grabación he optado por tocar en un diapasón francés de “la” 392 Hz. Aunque no se conoce a quien iba dirigida la obra, se sabe que en aquella época había muchos instrumentistas de viento franceses trabajando en Alemania. Así, en Francia había dos diapasones principalmente: el “la” 392 Hz, utilizado en la ópera, y el de 410 hz, que solía utilizarse en la música de cámara de la corte. Este primer tipo, “la” 392, tiene una vibración más grave que la usada en la actualidad, “la” 442, por lo que nos permite experimentar una resonancia más acorde con el instrumento que describía Johann Joachim Quantz (1679-1773), flautista y teórico alemán de tradición francesa: “En general, el sonido (sonus) de la flauta más agradable es el que se parece más a una contralto que a una soprano, o el que imita los sonidos de la voz humana denominada de pecho”. “Hay que hacer todo lo posible para lograr el sonido de aquellos flautistas que saben extraer de su instrumento un sonido claro, penetrante, con cuerpo, redondo, viril y, no obstante, agradable” (Quantz, Versuch einer Anweisung die Flöte traversiere zu spielen, 1752).

El traverso que he utilizado en la presente grabación es una copia del de Joannes Hyacynthus Rottenburgh (Bruselas, principios del 1700) realizada por Martin Wenner en 2010. Es una flauta de cuatro piezas con una cabeza más grande que los traversos comúnmente utilizados, a la manera de los instrumentos de tres piezas, y con una embocadura redonda y pequeña. Este instrumento permite una resonancia más natural y profunda que la alcanzada con una flauta de diapasón más agudo. De este modo, el sonido se asemeja más a una voz de contralto que a la de soprano, es decir, a la idea concebida originalmente por Quantz. (Antonio Campillo)

 

ANTONIO CAMPILLO nace en Madrid, donde estudia flauta travesera con Manuel Rodríguez. Estudió flauta travesera barroca y clásica con Wilbert Hazelzet en el Conservatorio de Utrecht (Países Bajos). Más tarde, estudió con Marc Hantaï en la Esmuc de Barcelona. Asimismo, obtiene un Máster en Interpretación de Música Histórica de Juilliard School de Nueva York con Sandra Miller.

Ha colaborado con las orquestas y grupos de cámara Juilliard415, Los Músicos de su Alteza, El Concierto Español, La Capilla Real de Madrid e Hippocampus, habiendo dado conciertos en escenarios de Europa, de Estados Unidos y Asia. Ha tenido la oportunidad de trabajar bajo la dirección de William Christie, Jordi Savall, Masaaki Suzuki, Ton Koopman, Paul McCreesh, Richard Egarr o Gottfried von der Goltz entre otros.

CD: 10.00 €
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