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JOYAS DEL VIOLONCELLO ESPAÑOL. VOL. 4. OBRAS PARA CELLO SOLO
EDUARDO DEL RÍO (CELLO)



Gaspar Cassadó (1897-1966): Suite para violoncello solo (Preludio-Fantasia; Sardana (Danza); Intermezzo e Danza Finale). Rogelio Huguet y Taguell (1882-1956): Primera Suite Española (Aragonesa; Sarabanda; Flamenco). Enric Casals (1892-1986): Suite en Re menor, homenaje a Pau Casals (Preludio; Scherzando; Elegía; Finale). Eduardo del Río Robles (1974): Suite "Extraña" para violoncello solo, dedicado a Pedro Corostola (Preludio Místico; Danza de las Quintas y Trío "como una guitarra"; Tema de Sarabanda con Variaciones; Introducción y Polonesa (Intermezzo); Final. "En Honor a lo Extraño".

 

GASPAR CASSADÓ Y MOREAU (1897-1966).

La Suite para Violoncello Solo, escrita en 1926, está dedicada a su amigo el violonchelista y coleccionista de arte Francesco von Mendelssohn, que también estudió violonchelo con Pau Casals. El primer movimiento de esta suite, Preludio-Fantasía, es sin duda el que tiene un carácter y estilo más impresionista. Cassadó se inspiró en el famoso solo de flauta de la obra de Maurice Ravel Daphnis et Chloé y, a su vez, en algunos extractos del primer movimiento de la Sonata para Violoncello Solo, Op. 8, de Zoltán Kodály. Su introducción de carácter solemne y noble junto con sus temas apasionados con cadencias en escalas descendentes nos recordará, por una parte, a la obra de Zoltán Kodály; por otra, los temas líricos de sus melodías tranquilas y a la vez sensuales combinadas con los arpegios a modo de arabescos, sobre todo en la sección central "en la fase de los armónicos", será el homenaje que hace a la obra de Ravel. Más adelante, no podía faltar una cadencia española algo camuflada en registro grave y haciendo bariolage (variolaje) en arpegios que servirá de puente y enlace con los temas apasionado y melódicos que antes expuso.

 

En su segundo movimiento tenemos una sardana, danza popular catalana que se remonta a tiempos muy remotos (se cree que sus orígenes vienen de la Antigua Grecia). Fue entonces cuando José María Ventura Casas (1817-1875), conocido como “Pep Ventura" estableció la sardana moderna, extendiendo la forma de la danza y transformando la tradicional sardana corta a la sardana larga, a la que se añadió una extensa instrumentación llamada cobla. Por eso, en la introducción de la sardana de Cassadó, el violonchelo con sus armónicos en registro agudo está imitando a un flabiol (instrumento de viento-madera, parecido a una pequeña flauta de pico de tres agujeros). Acto seguido comienza el primer tema de la sardana con carácter alegre, pero asentado, lo justo para que se pueda bailar a su son. Después, habrá un puente en el que, con las dobles cuerdas del chelo tanto en registro grave como agudo, se anunciará un cambio de tempo que parece imitar solos a dúo de tibles (parecido al sonido de un oboe) y tenoras (parecido en sonoridad a un corno inglés). La sección central es más tranquila; el violonchelo con el arco intenta imitar a una pequeña tambora para marcar el paso. La última sección es de un carácter más "juguetón" y algo más rápida, a modo de conclusión, que deja una agradable sensación tras el acorde de re mayor final. Para esta última sección, el propio Cassadó escribe sobre la partitura "burlesco" y "leggiero e con grazia”.

 

En el último movimiento, Intermezzo e Danza Finale, la introducción, con un carácter que deriva en algo del flamenco, podría simular a un cantaor acompañado por una guitarra que, con los pizzicatos del chelo, simula una cadencia española que pretende dar paso a la sección central del intermezzo con una curiosa danza lenta escrita en cinco por cuatro que podría interpretarse como un jaleo (danza lenta). De hecho, el autor escribe la indicación "allegretto tranquillo".

 

Más tarde, otra vez aparece el mismo tema del comienzo culminando con una cadencia alla guitarra donde aparece la cadencia española para dar paso a la danza finale. El tema principal de esta danza es un claro ejemplo de un fandango de Huelva. Es probable que con la indicación de Cassadó "allegro marcato" y su carácter, dada la estructura de tres por cuatro y la manera en que usa la medida con la interválica, quizás se trate de algo más concreto como un fandango de cacería. Con sus numerosas fermatas y algunas claramente cadencias andaluzas, el autor vuelve con la danza de cinco por cuatro (el posible jaleo) alternando con una sección central, como si de una fermata se tratase, en la que regresa el cantaor haciendo alarde de sus florituras en el cante, dando paso después a los temas expuestos anteriormente donde Cassadó y, a modo de quasi (una coda que precede a la coda de la coda final), introduce por última vez el tema del jaleo, pero esta vez con más garbo y garra, dando paso a las últimas dos codas finales donde se impone la tonalidad de re menor", culminando con dos notas de corcheas en acorde donde se podría intuir la palabra "olé".

 

ROGELIO HUGUET Y TAGELL (1882-1956).

Su Primera Suite Española, escrita en 1938, consta de tres movimientos muy distintos en carácter pero guarda un cierto nexo formal con la suite tradicional. Así pues, podemos decir que la Aragonesa podría ser algo similar a un preludio, la Sarabanda actuaría como eje central de la obra y, por ultimo, para finalizar la forma suite, el Flamenco, de ritmo ternario, podríamos compararlo con una giga. Esta Aragonesa evoca la tradicional jota aragonesa constituida allá por principios del siglo XIX del que hereda un ritmo ternario vigente en cada compás, combinando los ritmos más rápidos en los que se alterna con los pizzicatos y el arco, con los que dará paso a la sección central, que son las coplillas lentas a tres en el que el chelo, imitando la voz de un baturro, expresa sus canticos pausados y con cadencias. La Sarabanda, movimiento más lento de toda la forma suite por definición que alcanzó su mayor auge en el siglo XVII, también está escrita en ritmo ternario. Esta sarabanda del autor es muy especial por su tendencia en la armonía a exaltar el estilo romántico del nacionalismo español. Por último tenemos el Flamenco como último movimiento de esta suite; sería imposible englobar todos los palos del flamenco en un solo, por lo que el autor ha querido escoger uno de los ritmos más famosos del flamenco como es el fandango (también escrito a ritmo ternario), que fue muy popular en Andalucía en el siglo XVII. Dentro de la sección central de este movimiento también hay momentos para las coplillas a modo de "cante jondo" en el que el cantaor puede expresar su arte entre cadencias y fermatas.

 

ENRIC CASALS Y DEFILLÓ (1892-1986).

Sobre la partitura de la edición Boileau de Barcelona de 1982 de la Suite en Re Menor de Enric Casals, aparece escrito: “Hommage a Pau Casals (1876-1973)”, el autor claramente indica que es un profundo y emotivo homenaje a su hermano Pau. Esta obra está escrita en 1973 y, por su escritura, muestra otro claro homenaje a las Seis Suites para Cello Solo de J. S. Bach; son sabidos la afección y respeto que Pau Casals tenía por estas suites, ya que casi a diario estudiaba y tocaba una suite distinta "quasi a modo de oración y meditación”, me atrevería a decir. Así pues, comenzando con el Preludio escrito a tres por cuatro, los primeros siete compases serán los pilares de la obra entera; este tema también se escuchará casi al final del preludio pero por movimiento retrógrado o espejo, y será en ese momento cuando se sientan los parecidos a los intervalos y la medida que tiene con la sarabanda de la Quinta Suite para Cello Solo de Bach. Pasará igual al final del último movimiento de esta obra, cuando está en la coda final (finale).

 

Volviendo al preludio, sus temas son muy expresivos, con motivos claramente "bachianos". En la sección central, distinta en carácter por su cambio de tempo, el autor muestra las dificultades técnicas del violonchelo por la forma de escritura en los intervalos de algunos pasajes. Si se me permite el comentario, por el tipo de escritura, en muchos momentos parece morfológicamente más adecuado para un piano que para un violonchelo; sin embargo, melódicamente hablando, son un auto deleite. El siguiente movimiento, el Scherzando, escrito también a tres (pero en tres por ocho), es una pieza de dos partes (se podría decir que como forma es parecida a la courante de la Tercera Suite de Bach). La cualidad que más llama la atención son las combinaciones de armónicos naturales y artificiales que producen sonidos muy agudos, destacando sobre la tesitura general grave y media-aguda de la pieza completa. Al igual que en el preludio, este scherzando no está carente de interesantes progresiones tanto ascendentes como descendentes en escalas, cromáticas y arpegiadas.

 

La Elegía, el siguiente movimiento, es sin duda el más especial de toda la Suite. Tanto en el preludio, scherzando y finale la tonalidad general está en re menor; sin embargo, en la elegía se desplegará la tonalidad de la menor, salvo por unas pequeñas introducciones en la mayor. Este movimiento es el único escrito en dos por cuatro como excepción. Formalmente no recordará en absoluto a las tradicionales sarabandas de las Suites (escrito a tres), sino curiosamente daría daría la impresión de parecer ligeramente un rondó (por supuesto guardando las distancias con el carácter de un rondó) por sus estribillos (en la mayor) y por sus coplillas (en la menor).

 

Por definición, en las elegías se manifiesta un sentimiento de dolor ante la pérdida de un ser muy querido y respetado en el que se le recuerda a través de la palabra, o de la música. Por la manera de escribir tan únicas y especiales melodías, el autor ha pensado este movimiento desde lo más sencillo hasta lo más sentido posible y lo ha plasmado en unas bellísimas melodías (monodía) que recordarán a un soliloquio en el que se pueden intuir los sentimientos de Enric Casals hacia su hermano Pau. Como ejemplo quisiera citar la sarabanda de la Quinta Suite para Cello Solo de Bach, en la que no hay ni una sola doble cuerda ni acordes como en las otras sarabandas de las demás suites, sino que se percibe una sola línea que define una melodía sublime, expresiva y emocionalmente muy intensa.

 

EDUARDO DEL RÍO ROBLES (1974).

El autor comienza a escribir la Suite "Extraña" a finales de 1993, cuando todavía estaba cursando y culminando el Grado Superior de Violonchelo en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Es la primera obra del autor. Su curioso título se debe a la primera impresión que tuvo su maestro Pedro Corostola cuando escuchó a del Río interpretar un fragmento del primer movimiento (Preludio Místico). Después de haber tocado en clase dicho fragmento, su maestro le dijo que sonaba interesante pero “extraño”, “Realmente es una música EXTRAÑA". Acto seguido del Río ya tenía el título y arranque necesarios para componer los demás movimientos y dedicarle esta suite a su maestro en agradecimiento.

 

Comenzando con el Preludio Místico, este título se debe a cuando el autor estuvo en Polonia, en concreto en la ciudad de Lublin donde tuvo la ocasión de visitar uno de los campos de concentración (Majdanek) que hoy en día es lugar de santuario para el recuerdo de todos aquellas víctimas que sufrieron y perecieron durante la Segunda Guerra Mundial. Dentro de este único y especial lugar hay un enorme monumento "in memoriam" donde descansan las cenizas y los objetos personales de las víctimas. En la parte superior de este monumento hay una inscripción que dice: “Que sirva de ejemplo para la humanidad. ¡Que jamás vuelva a suceder!”. Por lo tanto, este preludio, en la tonalidad de do menor, es de carácter sombrío y místico por la espiritualidad que emana en homenaje a aquel lugar que impresionó tanto al autor.

 

Los movimientos Danza de las Quintas y el Trío "Como una Guitarra", son de carácter totalmente opuesto al Preludio Místico. Así pues, la Danza de las Quintas es una jota castellana, pero más en concreto se trata de una jota antigua segoviana en la que el ritmo ternario "a uno" combina su rapidez con los intervalos de quinta justa que se manifiesta en las dobles cuerdas del violonchelo sin olvidar su tema principal, que es totalmente folclórico y popular.

 

Pasando al Trío "Como una Guitarra", el autor, sabiendo que a su maestro Pedro Corostola después del violonchelo el instrumento que más adoraba era la guitarra clásica, le escribió toda esta sección del Trío en pizzicatos simulando el toque de una guitarra e inspirado en el estilo del compositor español del siglo XVII Gaspar Sanz. Una vez finalizado el Trío, regresa de nuevo a la Danza de las Quintas con todas las repeticiones impuestas y obligadas por el autor.

 

El siguiente movimiento, Tema de Sarabanda con Variaciones, es sin duda el de mayor duración de toda la Suite. El tema de la sarabanda de del Río recoge pequeños motivos del antiguo tema del siglo XVI de las folías españolas. Más adelante, con las siguientes variaciones, el autor combina distintos estilos más avanzados pasando por el Clasicismo, Romanticismo y hasta una pequeña variación de estilo algo impresionista. Sin duda se trata de unas variaciones altamente poliestilistas.

 

El siguiente movimiento es un intermezzo que se llama Introducción y Polonesa. Se trata de una introducción de registro medio-agudo para el chelo con una melodía muy tonal y sencilla de apreciar que sirve de preludio a una polonesa. Para componer esta polonesa de ritmo a tres y de carácter muy asentado, del Río se inspiró en un recital de piano sobre polonesas en la Academia de Música Fryderyk Chopin de Varsovia, después de aquel viaje que emprendió a Polonia.

 

Por último, el movimiento final de la suite llamado Final. En Honor a lo Extraño, es el epílogo y conclusión de toda la obra. En Honor a lo Extraño es el nexo de todos los movimientos anteriores; así pues, la conclusión final de toda la obra es que cada movimiento tiene un carácter totalmente distinto (culturas distintas) pero están unidos entre sí (el mundo), es decir, el autor quiere dejar el mensaje de que en el mundo todo está más cercano de lo que nos imaginamos. Cuando se tiene la oportunidad de viajar y estar tan lejos del continente europeo puedes aprender y nutrirte tanto de otras culturas que automáticamente lo "extraño", que es aquello cargado de conjeturas e hipótesis que nos creamos e imaginamos como manera de defensa ante aquello que desconocemos, desaparece por completo. En el carácter de este movimiento impera el "maquinismo", en la mayor parte está el ostinato, a modo casi de una tocata, inspirado en Sergei Prokofiev; a su vez, los temas tienen un tinte "caballeresco" en referencia al medievo. Como curiosidad hay un efecto de bariolage en el que se combina con el ricochet.

 

El autor escribe “Imitando el rasgueo de una guitarra”; se trata de un homenaje a su padre Juan Ernesto del Río, que fue profesor e intérprete de guitarra flamenca. Por último, del Río quisiera matizar un poco más sobre la palabra "honor" y comenta que, al poner dicha palabra como enunciado del último movimiento, es una forma también de agradecer al oyente por haber concedido el honor de escuchar hasta el final de toda la suite: “Gracias, ha sido todo un honor compartir con usted esta obra”.

 

 

EDUARDO DEL RÍO (violonchelo)

Nació en Madrid, hijo de músicos. Comenzó sus estudios de violonchelo con el Maestro Pedro Corostola Corostola (discípulo de Casals, Cassadó, André Navarra y Paul Bazelaire), en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, obteniendo los Premios de Honor de los grados Elemental, Profesional y Superior, así como Mención Honorífica en grado Superior de Música de Cámara con el Maestro Luis Rego.

 

Participó como becado durante seis años (1992-97) en los Cursos Universitarios Internacionales “Música en Compostela”, recibiendo clases de violonchelo de Pedro Corostola y de música de cámara con Maximino Zumalave; gracias a ello obtiene el Premio Fundación Hazen Hosseschrueders (1997). Realiza Cursos de Especialización de música de cámara con Luis Rego en Benicasim (1994), Cáceres (1995) y Villareal (1995-96) y con Silvestri String Cuartett en Barcelona (1995-98). Ha sido miembro fundador de la Orquesta Sinfónica de Estudiantes de la Comunidad de Madrid y tuvo su debut como solista en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música de Madrid en 1994, interpretando el Concierto para Violoncello y Orquesta de Edward Elgar.

 

Fue premiado a la “Mejor Interpretación de Música Española”, en el I Certamen-Concurso de Jóvenes intérpretes Pedro Bote, celebrado en Badajoz (1998) y quedó finalista del Premio de Música Española por su obra La Suite de los Estilos (1999) con el Trío Pleyel en el IV Certamen–Concurso Pedro Bote, en Badajoz (2001). Además, obtuvo el tercer premio por su obra Pieza de Concurso en el V Certamen Pedro Bote (2002), el Diploma D’Onore del Torneo Internacional de Música (T.I.M) Zaragoza (2002) y, por duplicado, el segundo premio del I Concurso Nacional de Música de Cámara en Madrid, (1998).

 

Además, actuó en la Fundación Juan March con el pianista Angel Huidobro con quién ha grabado los discos Joyas del Violoncello Español Vol. 1 y Vol. 2 en 2011 y 2013, respectivamente, bajo el sello Tañidos. Ha participado en los ciclos de Semana Santa de Conde Duque en Madrid, ciclos de verano de la Comunidad de Madrid (2003), los ciclos “Clásicos con Clase” de Vitoria (2005). Ciclos de Música Contemporánea de Alicante (2010-2013), Ciclo de Contemporánea de Tres Cantos (2013). Así como en los Ciclos de Cámara de Caja Madrid, actuando en todas las salas y centros culturales de la Comunidad de Madrid. También actuó en el Festival de Música Contemporánea de Salamanca, en el que fueron estrenadas obras suyas para trío y para orquesta de cámara con la Orquesta Solistas de Cámara de Madrid, (2000-2001), de la que fue director y con la Ensemble Atelier Gombau (desde 2008), de la que es miembro fundador.

 

El artista viajó a Perú donde ofreció un recital de cámara con Cárdenas Trío en el Auditorio de Santa Úrsula de Lima, y donde grabó para Cable Mágico Cultural de la televisión peruana en 2002. Con el mismo trío ha realizado más recitales en Brasil, en Sao Paulo y Florianópolis (2003).

 

Como profesor de violonchelo y música de cámara ha impartido cursos en Osaka (Japón): Biwako Chamber Music Camp (2008) y el Curso Internacional de Música de Cámara “Ameropa” celebrado en Praga (2008, 2009, 2012 y 2013). Ofreció unos recitales para violín y violonchelo con su esposa, la violinista japonesa Chika Izumi, y cuarteto de cuerda en Japón, en el auditorio de Saitama Ken (Ciudad de Kasukabe, 2009), en Yokohama, en el Teatro Fígaro de Otsu (Shiga), y cooperó con la grabación de un spot de TV en los estudios Wangan en Tokyo. Tocó como solista en la ciudad de Praga un concierto de Vivaldi con la Camerata Filarmonica Bohemica de Praga (2008) así como Haydn en do mayor con la Orquesta de la Fundación Bamberg en Madrid (2009), Concierto de Dvorak con la Orquesta Iuventas en Madrid (2012) y Haydn en do mayor En la Casa Museo del Arquitecto Guggenheim en las ciudades japonesas de Shioya (Kobe 2012) y Nishinomiya (Hyogo 2013).

 

Ha colaborado con las Orquestas Nacional de España (1994), Sinfónica de Madrid (1995), O.R.T.V.E. (2001), Ensamble Iberoamericana (2002), Orquesta de Cámara de la Unión Europea (2003), Ensamble de Madrid (2010) y Ensemble Atelier Gombau (2008-2013).

 

Así mismo, ha realizado numerosas composiciones para programas de TV en el que aparece también como intérprete: Tele 5 (Nocturnos, 2001-2012), Antena 3 (Sueños, 2003-2012), y TVE 1, La dos de TVE (Variedades, 2008-2014). En 2006 hace una obra de encargo titulada Cosmo Amadeus para el Grupo Cosmos 21, dedicada a su director Carlos Galán y estrenada en la Fundación Juan March. En 2011 se estrenó su Concierto para Clarinete Bajo y Orquesta en la ciudad de Como (Italia) en el Festival Aslico con la Orquesta 1813, dirigiendo José Luis Gómez Ríos.

 

Ha sido profesor de violonchelo y música de cámara de la Escuela Municipal de Colmenar Viejo y Banda Municipal de Alcobendas (1995-1997) y también del Conservatorio Profesional de Música “Esteban Sánchez” de Mérida-Badajoz (1997-1999). Desde 1999, es Profesor Superior de Música de Cámara y Violonchelo del Conservatorio Profesional “Rodolfo Halftter” de Móstoles por oposición. Desde 2010 realiza su actividad concertística a dúo con el pianista Ángel Huidobro Vega.

 

Eduardo del Río toca con un arco de la "archetière" española Mercedes Solar y con un violoncelo alemán del año 1840.

CD: 12.50 €
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